Apegado a mí

Apegado a mí

Velloncito de mi carne que en mis entrañas tejí, velloncito tembloroso, ¡duérmete apegado a mí!

La perdiz duerme en el trigo escuchándola latir. No te turbes por aliento, ¡duérmete apegado a mí!

Yo que todo lo he perdido ahora tiemblo hasta al dormir. No resbales de mi pecho, ¡duérmete apegado a mí!