Pero tu llanto

Pero tu llanto

Es inútil que llores, mujer, ven a mis brazos, olvida la fría hostilidad de los pasillos, la asepsia de las gasas, el goteo mecánico del suero. Ven. No traigas las sombras a esta casa donde fuimos felices, que su aliento se quede tras la puerta: no rezume en tus ojos y me rompa, no calcine mis labios si te beso. Pero si hay que llorar lloremos juntos y que entre la desgracia en nuestra casa. De “Horizonte o frontera” Hiperión 2003