Soneto XXV- Oh hado secutivo en mis dolores...

Soneto XXV- Oh hado secutivo en mis dolores…

¡Oh hado secutivo en mis dolores, cómo sentí tus leyes rigurosas! Cortaste’l árbol con manos dañosas y esparciste por tierra fruta y flores.

En poco espacio yacen los amores, y toda la esperanza de mis cosas, tornados en cenizas desdeñosas y sordas a mis quejas y clamores.

Las lágrimas que en esta sepultura se vierten hoy en día y se vertieron recibe, aunque sin fruto allá te sean,

hasta que aquella eterna noche escura me cierre aquestos ojos que te vieron, dejándome con otros que te vean.