Soneto

Soneto

Cuando el ánimo ciego y decaído la luz persigue y la esperanza en vano; cuando abate su vuelo soberano como el cóndor en el espacio herido;

cuando busca refugio en el olvido, que le rechaza con helada mano; cuando en el pobre corazón humano el tedio labra su infecundo nido;

cuando el dolor, robándonos la calma, brinda tan sólo a nuestras ansias fieras, horas desesperadas y sombrías,

¡ay, inmortalidad, sueño del alma que aspira a lo infinito! si existieras, ¡qué martirio tan bárbaro serías!

14 de noviembre de 1879