Soneto a las palomas de mi madre

Soneto a las palomas de mi madre

A vosotras, palomas, hoy recuerdo decorando el alero de mi casa. Componéis el paisaje en que me pierdo para habitar el tiempo que no pasa.

La más nívea de ustedes se posaba a cada atardecer sobre un granado y nevando en lo verde se quedaba mientras pasase tarde por su lado.

Fuisteis la nieve alada y la ternura. Lo que ahora sois, oh nieve desleída, levísimo recuerdo que procura

rescatar por vosotras mi otra vida, es el pasado intacto en que perdura el cielo de mi infancia destruida.