Decadencia

Decadencia

Al atardecer cuando tocan a paz las campanas, Sigo de las aves el maravilloso vuelo Que en largas bandadas como devotos peregrinos Desaparecen en las claras vastedades del otoño.

Deambulando a través de umbrosos patios Sueño yo en sus lúcidos presagios, Y siento que de las sabias horas no podré apartarme. Así prosigo, por sobre nubes, tras sus viajes.

He aquí que un hálito me hace temblar ante las ruinas. El mirlo clama entre las ramas deshojadas. Oscilan las rojas vides entre rejas herrumbrosas.

Entretanto como un corro mortal de pálidos infantes En torno al oscuro borde de pozos en descomposición. Se inclinan ante el viento, enteleridas, azules ramas.

Versión de Walter Hoefler

En la oscuridad

La primavera azul silencia el alma. Bajo el húmedo ramaje del poniente se hundió estremecida la frente de los amantes.

Oh, la cruz verdecida. En diálogo oscuro se reconocieron hombre y mujer. Junto al muro desnudo camina con sus estrellas el solitario.

Sobre los senderos del bosque en claro de luna reinó el desenfreno de cacerías olvidadas; la mirada de lo azul irrumpe de la roca derruida.

Versión de Helmut Pfeiffer