En la oscuridad

En la oscuridad

La primavera azul silencia el alma. Bajo el húmedo ramaje del poniente se hundió estremecida la frente de los amantes.

Oh, la cruz verdecida. En diálogo oscuro se reconocieron hombre y mujer. Junto al muro desnudo camina con sus estrellas el solitario.

Sobre los senderos del bosque en claro de luna reinó el desenfreno de cacerías olvidadas; la mirada de lo azul irrumpe de la roca derruida. Versión de Helmut Pfeiffer

Profunda luz. Las doce. En duro suelo me abriga el sueño aquella vieja roca. Tres ángeles detienen, suave, el vuelo. Extraños ríen con extraña boca.

Baña los campos la fundida nieve. Premonitoria es esta primavera, y de aquel abedul se adentra, leve, en frío lago larga cabellera.

Veloz acerca el ala hermosa nube, cintas azules en el cielo brillan… Risueño en ellas mi mirar detuve. Los ángeles piadosos se arrodillan.

De un pájaro encantado se levanta muy claro y fuerte el trino de metal y lúcido, yo escucho lo que canta: ¡Tu dicha no, tu muerte sí, mortal!

Versión de Ángela Becker