¡Y bien! Todo es posible. Pitágoras
¡Hombre! pensador libre, crees que sólo tú piensas en este mundo en que la vida estalla en todo: de las fuerzas que tienes tu libertad dispone, pero de tus consejos se desentiende el cosmos.
En las bestias respeta un espíritu activo… cada flor es un alma abierta a la natura; un misterio de amor en el metal reposa: todo es sensible; ¡y todo sobre tu ser actúa!
Teme en el muro ciego una mirada espía: a la materia misma un verbo está adherido… No lo hagas servir para impíos menesteres.
Hay en el ser oscuro un Dios oculto a veces; y, como ojo naciente cubierto por sus párpados, un espíritu crece tras la piel de las piedras.
Versión de Aníbal Núñez