Caracol silencioso en búsqueda del fuego de la red de obsidiana donde caen recuerdos del minúsculo espejo garabato del tiempo tensa cuerda de luna en arpegios despiertos.
Sombra clara y profunda el margen de tu cuerpo.
A caballo en el quicio del mundo un soñador jugaba al sí y al no. Las lluvias de colores emigraban al país de los amores. Bandadas de flores. Flores de sí. Flores de n Cuchillos en el aire que le rasguen las carnes forman un puente. Sí. No. Cabalga el soñador . Pájaros arlequines cantan el sí, cantan el no.