A Juan Ramón Jiménez
Estabas en el agua estabas que yo te vi
Todas las ciudades lloraban por ti Las ciudades desnudas balando como bestias en manada.
A tu paso las palabras eran gestos como éstos que ahora te ofrezco
Creían poseerte porque sabían teclear en tu abanico
Pero No Tú no estabas allí
Estabas en el agua que yo te vi.