Madrigal

Madrigal

A Juan Ramón Jiménez

Estabas en el agua estabas que yo te vi

Todas las ciudades lloraban por ti Las ciudades desnudas balando como bestias en manada.

A tu paso las palabras eran gestos como éstos que ahora te ofrezco

Creían poseerte porque sabían teclear en tu abanico

Pero No Tú no estabas allí

Estabas en el agua que yo te vi.