Siempre abiertos tus ojos (muchas veces se dijo) como un faro. Pero la luz que exhalan no derrama su chorro en los naufragios. Enjuto, aunque desnudo, voy derivando orillas de tu radio. Soy yo el que giro como un satélite imantado. Y dime. Esta luz mía - tuya - que devuelvo, ¿a qué te sabe muerta en tu regazo? ¿Puede aumentar tu lumbre este selenio resplandor lejano?