Sonidos y perfumes, Claudio Aquiles, giran al aire de la noche hermosa. Tú sabes dónde yerra un son de rosa, una fragancia rara de añafiles
con sordina, de crótalos sutiles y luna de guitarras. Perezosa tu orquesta, mariposa a mariposa, hasta noventa te abren sus atriles.
Iberia, Andalucía, España en sueños, lentas Granadas, frágiles Sevillas, Giraldas tres por ocho, altas Comares.
Y metales en flor, celestes leños elevan al nivel de las mejillas lágrimas de claveles y azahares.