Tú me miras, amor, al fin me miras de frente, tú me miras y te entregas y de tus ojos líricos trasiegas tu inocencia a los míos. No retiras
tu onda y onda dulcísima, mentiras que yo soñaba y son verdad, no juegas. Me miras ya sin ver, mirando a ciegas tu propio amor que en mi mirar respiras.
No ves mis ojos, no mi amor de fuente, miras para no ver, miras cantando cantas mirando, oh música del cielo.
Oh mi ciega del alma, incandescente, mi melodía en que mi ser revelo. Tú me miras, amor, me estás mirando.