[...Sé en qué medida...

[…Sé en qué medida…

mi desesperación proyectada sobre la totalidad de las personas que me rodean es susceptible de sugerir la manía de persecución en su fase aguda, pero esta faceta de mi comportamiento no sabría cómo abolir el significado objetivo que atribuyo a la paranoia ya que para denunciar a las personas que amo dispongo de un material analítico por sí mismo convincente sin que sea necesario el apoyo maníaco de mi persona

Además, poco importa que mis acusaciones sean legítimas o no

Lo que me interesa, lo que experimento como una necesidad irresistible es apoyar con mis actos hasta en sus consecuencias más absurdas el vacío teórico que me ocupa independientemente del dolor pasajero que me inflijo y de la categoría masoquista en la que supuestamente caigo

Para mí, el único placer objetivamente deseable, aquel que jamás ha sido experimentado, no puede suscitarse más que por una euforia mental concomitante jamás imaginada, jamás pensada

Los errores teóricos que haya podido cometer y que me han vuelto en los últimos tiempos tan vulnerable al sadismo incesante del mundo exterior no pueden encontrar una salida si no es porque conservo en mí el equilibrio inestable de la negación y de la negación de la negación única forma de estar siempre de acuerdo con uno mismo

El vacío teórico que experimento como si viviera día y noche bajo una máquina neumática me obliga a mandar a todos los que me quieren cartas de ruptura en las que denuncio su odio teniendo su amor por mí todos los caracteres latentes del odio general

El alejamiento físico de estas personas no es solamente la puesta en práctica de mi vacío teórico sino también una medida elemental de seguridad…] * * * * *