Canto XXXVI Pasatiempo

Canto XXXVI Pasatiempo

Cuando muchacho vine a entrar en disciplina con las Musas. Una de ellas cogióme de la mano y durante aquel día en torno me condujo para ver su oficina. Me mostró uno por uno los útiles del arte, y el distinto servicio a que cada uno de ellos se emplea en el trabajo de la prosa y el verso. Yo lo miraba, y dije: «Musa, ¿y la lima?» Y contestó la diosa: «La lima se gastó; ya no la usamos». Y yo: «Mas rehacerla es preciso, ya que es tan necesaria » . Y contestó: «Así es, mas falta tiempo».