Final

Final

Palabras oscuras, que entonces me parecían, ¡ay! , tan claras. Hoy me estaría aquí pensando hasta el alba, desesperadamente, sin arrancarles un sentido: ¡tan de otro me suenan, tan lejanas!

En cambio ésta aún no modulada que en mí dirá una voz innata, ¡qué desnuda la siento, qué nueva aún y ya qué conocida!

Está en mí -y en ti, libro, como un recién nacido en el regazo frío de este silencio, este cadáver, hoy, de aquellas palabras.