En las grutas del mar hay una sed, hay un amor, hay un embeleso, sustancias sólidas todo como las conchas que puedes tenerlas en tu mano.
En las grutas del mar te miraba a los ojos días enteros: yo no te conocía ni tú me conocías. De “Poesía completa” Alianza Editorial, Madrid, 1986 Versión de Pedro Bádenas de la Peña