Temblaba tanto que se la llevó el viento temblaba tanto cómo no se la iba a llevar el viento allá lejos un mar allá lejos una isla al sol y las manos aferradas a los remos muriendo a la vista del puerto y los ojos cerrados en anémonas marinas.
Temblaba tanto y tanto la he buscado tanto y tanto en la acequia de los eucaliptos en primavera y en otoño en todos los bosques desnudos cuánto la he buscado, Dios mío. De “Poesía completa” Alianza Editorial, Madrid, 1986 Versión de Pedro Bádenas de la Peña