Rima

Rima

Labios, guardianes de mi amor que iba extinguiéndose manos, lazos de mi juventud que iba escapándose tez de un rostro perdido en algún punto de la naturaleza árboles… pájaros… caza…

Cuerpo, uva negra de sol ardiente cuerpo, bajel de mi riqueza, ¿adónde vas? Llegó la hora en que el crepúsculo se ahoga y me gana el cansancio en pos de las tinieblas…

(Nuestra vida va mermando cada día.) De “Poesía completa” Alianza Editorial, Madrid, 1986 Versión de Pedro Bádenas de la Peña