Vigilia

Vigilia

Pasos en el jardín. El vigilante golpea la corteza del manzano y hay pájaros que huyen, quedan otros enjaulados en tiempo y luz de plata. Fábulas no me encanten; velar quiero mis armas esta noche o adentrarme por el jardín y oír bajo mis pasos los tréboles que guardan en el polvo las maravillas de la blanca torre. Debajo del manzano ya mi lado una mujer hojea un viejo libro: Demonios hay en torno y una fuente refleja un ciervo, un tigre de Bengala. Los pasos van y vienen y no saben quién es el vigilante, el vigilado.