Quién viniera conmigo a través de los campos
El sol se esparce en diamantinas gotas de agua sobre la frágil hierba
Me recuesto con el placer del apacible corazón del universo
Las montañas crecen en corrientes de sombra lila y se perfilan contra el cielo
En la luminosa cúpula arriba el hechizo se ha roto
Y yo retorno hacia mí y anidado me escondo dentro de mí mismo Versa, 27 Abril 1916
Versión de Rafael Díaz Borbón