Callad vós, Señor, nuestro Redentor, que vuestro dolor durará poquito. Ángeles del cielo, venid dar consuelo a este moçuelo Jesús tan bonito. éste fue reparo, aunque él costó caro. de aquel pueblo amaro cativo en Egito. este santo dino, niño tan benino, por redimir vino el linaje aflito. Cantemos gozosas, hermanas graciosas, pues somos esposas del Jesús bendito.