Renata

Renata

rojasgonzalo@difícil la situación tuya Ajmátova Anna Ajmátova

Respuesta a ras de arrullo virtual: entendido descifrado e-mail hermoso a escala de amor hermoso fechado hoy en Monterrey, un beso, ¿dónde queda Monterrey?

Alabado sea México porque es esdrújulo como el Hado, por el gran pétalo convulso y blanco de tu cuerpo, Renata, arrebatado por el acorde arterial del éxtasis, los leones de Babilonia adentro, por lo animala trémula cuando te quedas honda pensando pensamiento, por los milenios que hablan fenicio, etrusco, maya en ti, mi una única, de hipotálamo a pie precioso, sin Malcolm Lowry, sin Artaud, sin Lawrence, por ese violoncello que eres tú y nada más, por ese río que eres donde los niños miden el fondo de la transparencia. Alabado, alabado porque es esdrújulo como el Hado.

Más claro y ya por último fuera del ahora, no se ha vivido, se ha llorado llanto de nacer, se ha, se habrá más y más mar nadado contra el oleaje embravecido.

No hubo ver, no se vio, todo lo más que se vio fue un aullido, desde las galaxias, la oreja pensó ojo, el ojo pensó vagido: tú -paridora- sabes cuánto cuesta.

Por anámnesis, por desierta memoria sabes cuánto le cuesta al corazón irse quitando quereres, cuánto al estanque donde suelen flotar los cisnes negros, cuánto a la propia soledad que ha sido, que será, cuánta hermosura le cuesta a la hermosura.

Porque todo es parte, Renata, todo es parte, tu figura, tu escritura, esa letra que los dioses escriben por ti cuando dices su callada resurrección, tus muslos, tu risa de repente, la rugosa realidad que pintó Rimbaud, ese otro relámpago con R de rey, lo ensangrentado de ti que anda en mí arterial, el misterio.

Todo es parte, se es hombre de mujer, mujer de hombre, ventolera de Dios: ánimula vágula blándula, mortala de mortal, útero de la Tierra, atánatos espérmatos se es, mariposa y sangre para hilar el pez del que vinimos viniendo. -Sigue tú: el Tao eres tú.