V El éxito consiste en ese sigiloso oteo zafándose acechando El éxito es la destreza del guepardo La articulada esbeltez de los rayos sus músculos La certeza del salto que cree en su valía por fin sobre la presa
Pero tampoco la justicia existe en la Naturaleza Y como en el mundo de los humanos en la cima más alta los cien ojos observan el diligente trabajo silenciado por un vuelo de negros alerones
Ocupación del aire hacia la tierra a favor de otra pluma de otro estómago Majestuosas alas guardianas de la esfera de nuevo han descendido hasta las mismas vísceras VI Nunca antes había visto un azul jaspeado de blancas y grises gaviotas como aquél asomado al Atlántico
Un azul como un ancho silencio Atracado en el puerto Encarnado en los rostros marcados cuyas miradas dicen que nada han de esperar viendo llegar las barcas Ahora todos convergen en el sabor intenso de la sal en el aire
La ganancia quizás de estar desaprendiendo ya la muerte esa quietud abandonada perdurable en la memoria de la palabra a la que todo arriba que nadie intenta poseer