Con penas quiere Amor que me contente y que perdiendo entienda que me gano, que tenga el corazón muriendo ufano, que sienta y que no sienta lo que siente.
Ni sé cuando estoy frío ni caliente, ni sé cuando es invierno ni verano; en mí lo más doliente es lo más sano y es lo más sano en mí lo más doliente.
Del un extremo al otro extremo, que no vale razón, ni ley, ni uso para avisarme del error pasado.
Y es mal de tantos males, que no temo sino que todo reino en sí confuso en breve tiempo se verá asolado.