y más allá de la vida, joven pura! Te he liberado de mí al no besar tu puro rostro al no rozar tu boca con mis oscuros labios! También existen apóstatas así que no son apóstatas del amor Yo no te he clavado mi puñal ni te he hablado de las Tres Rosas que el mundo todavía podía haberte dado ¡Algún día nos encontraremos lejos de aquí y siempre te reconoceré porque tú fuiste yo! Y tú me preguntarás: ¿Desde qué lejana distancia me viste cuando nos encontramos aquella vez en la vida? Versiones de Francisco J. Uriz