Este poema mío no tiene rima: se lo dedico únicamente a Ella. La palabra «Ella» es mi meta, y por Ella no quiero aceptar otro intercambio que el de «Dar» y «Coger». Tarjuman El- Ashwak XLII
-Habιb, ¿quieres esta cebolla o solamente una rodaja? De pronto me envolvió una gran incertidumbre ¡La cuestión que me planteaba este enigma era la cuestión de mi vida! ¿Prefería yo la parte al todo o el todo a la parte? No, yo quería las dos cosas tanto la parte del todo como el todo y que esta elección no implicase contradicción alguna. * * *
Hablo de ti desde el fondo de mí mismo Sé que no contestas ¡Cómo ibas a poder hacerlo siendo tantos los que te imploran! Todo lo que pido es poder quedarme aquí expectante y que me ofrezcas una señal desde dentro de mí, una señal de ti! * * *
tú consoladora ¿Cómo lo haces? Porque yo amo tu más íntimo ser. En mi alma has dejado huellas de unos piececillos, de unos deditos como en la húmeda arena de una playa-
Sin embargo tú no eres- ¡Qué plenitud del Ser! Yo soy- Qué bajeza de algo todavía no quemado Oh déjame calentar estas manos junto a ti, como junto a un brasero. * * *
que estás invisiblemente presente Siento tus brazos alrededor de mí Me dejaste besar uno de tus pechos el que está sobre el corazón Luego te fuiste después de haberme besado los ojos. Versiones de Francisco J. Uriz