Para Raúl Lecuona Rodríguez
Vagos, son ya, los rostros de su rostro vaga, también, la forma de sus manos lejos, está, su aliento de mi boca su pequeña estatura sus quince años Sólo un ayer ocupa mi memoria nuestro pequeño amor nuestro pequeño mes hace diez lunas
De repente en la alta noche tus ojos, de púrpura vestidos, tus labios labios de un amor apresurado tus largos brazos brazos de inolvidable carnadura aparecen ¡Cuanto he perdido buen Dios Cuanto he perdido!