Última primavera en Moscú

Última primavera en Moscú

Mira esta primavera que ha llegado corriendo y gira sobre las estaciones. Mírala cómo llena las plazas de Moscú. ¿Qué haces tú, solitario, que no vas a alcanzarla? Gruñón, ¿qué estás haciendo bajo la capa turbia de las imprecaciones?

Mírala levantarse en el botón reciente de la rosa, energía del año, perfume entusiasta de los seres. Con la pipa encendida del poeta, tú recuerdas la hora siniestra del invierno que hasta ayer aleteaba en tu hombro sin fuego.

Arden las casas en el aire nuevo. Se vuelcan en el río los lastres del invierno. La vida es el retoño que se abre lentamente como se cierra una herida. El abedul engendra su hoja ciega. Están vibrando hasta los materiales ocultos de los capullos, contrarrestados por cada caminante sin edad. Y el amor es el único elemento. Con la súbita primavera los deseos despiertan como los uros, muy silenciosos, muy sedientos.

De “El hombre junto al mar” 1981