Bate sin miedo el tambor, Y abraza a la cantinera: He aquí la ciencia entera; Esta, del libro mejor, Es la acepción verdadera. Que de tu tambor el ruido Despierte al mundo dormido: Toca con ardor diana. ¡Adelante, siempre erguido! Es la ciencia soberana. De Hegel es el profundo Sentido más acabado; Lo aprendí, y está probado: Soy un muchacho de mundo, Y un tambor aprovechado.