A Safo

A Safo

Porque eres canallesca, porque eres exquisita, y porque eres perversa, y porque eres fatal, mi carne pecadora tu carne necesita para libar las mieles de las flores del Mal.

Porque tiene tu vientre albor de margarita, y tus piernas, columnas de tu templo carnal, guardan el Tabernáculo de mi hostia maldita y ocultan el secreto de mi anhelo sensual.

Porque tus ojos glaucos, para el hombre inconstantes, brillan faunescamente, lesbianos, inquietantes, cuando pasa una núbil doncella junto a ti,

anhelo pecadora, tu lascivo contacto para la complicada consumación del Acto, ¡Con la santa lujuria que está latente en mí!