A veces uno toca un cuerpo y lo despierta...

A veces uno toca un cuerpo y lo despierta…

A veces uno toca un cuerpo y lo despierta por él pasamos la noche que se abre la pulsación sensible de los brazos marinos

y como al mar lo amamos como a un canto desnudo como al solo verano

Le decimos luz como se dice ahora le decimos ayer y otras partes

lo llenamos de cuerpos y de cuerpos de gaviotas que son nuestras gaviotas

Lo vamos escalando punta a punta con orillas y techos y aldabas

con hoteles y cauces y memorias y paisajes y tiempo y asteroides

Lo colmamos de nosotros y de alma de collares de islas y de alma

Lo sentimos vivir y cotidiano lo sentimos hermoso pero sombra.