La noche muere sobre una manzana rota La creación recomienza
El alba crece insuperable compacta en sus disturbios
El hombre pulsa la memoria abre el instante nuevo con manos transparentes
Por todas partes la fantasía de ser entre las horas la proeza el grito la resurrección
También de la tierra húmeda de los hechos ya ocultos llega el movimiento el segundo perpetuo la presencia
Una palabra corta en dos tus labios