Pero tú no te reconoces como mía...

Pero tú no te reconoces como mía…

Pero tú no te reconoces como mía Luces dispersas te saludan como suya

Siempre igual en todas partes siempre primero a ti mujeres apagadas

A pesar de ciudades y ciudades de rostros y rostros de semejanza y semejanza

Lo que tocas me niega Ascensos y descensos no me tienen

Labios y palabras y engaños son para mí una muerte verdadera

Silencios tan largos como un segundo caen sobre mí sin conocerte

He creído encontrarte adentro del sonido Los espejos confunden las imágenes

No amaneces No eres tú Eres otra Es la noche

Quedas viva inmune caminando todavía sobre los muertos