Pero tú no te reconoces como mía Luces dispersas te saludan como suya
Siempre igual en todas partes siempre primero a ti mujeres apagadas
A pesar de ciudades y ciudades de rostros y rostros de semejanza y semejanza
Lo que tocas me niega Ascensos y descensos no me tienen
Labios y palabras y engaños son para mí una muerte verdadera
Silencios tan largos como un segundo caen sobre mí sin conocerte
He creído encontrarte adentro del sonido Los espejos confunden las imágenes
No amaneces No eres tú Eres otra Es la noche
Quedas viva inmune caminando todavía sobre los muertos