Por el silencio sigues embriagada y sonámbula
Detrás de los espejos se desnuda tu nombre
Difusa entre las lámparas es mortal tu pupila
Naciendo con el día llevas un luto largo de vasijas y cuerpos
Tu revelación no cesa nunca en la noche sin huellas
Al fondo de tu voz que niega hay otra voz que afirma
Tus dioses desplazados se recrean sigilosos en la realidad invisible.