No sabría decir de qué criptas salen arrastrándose, Pero cada noche veo esas criaturas viscosas, Negras, cornudas y descarnadas, con alas membranosas Y colas que ostentan la barba bífida del infierno. Llegan en legiones traídas por el viento del Norte Con garras obscenas que cosquillean y escuecen, Y me agarran y me llevan en viajes monstruosos A mundos grises ocultos en el fondo del pozo de las pesadillas.
Pasan rozando los picos dentados de Thok Sin hacer el menor caso de mis gritos ahogados, Y descienden por los abismos inferiores hasta ese lago inmundo Donde los shoggoths henchidos chapotean en un sueño dudoso. Pero ¡ay! ¡Si al menos hicieran algún ruido O tuvieran una cara donde se suele tener! Versión de Juan Antonio Santos y Sonia Trebelt