XXIII... Espejismo

XXIII… Espejismo

No sé si existió alguna vez Ese mundo perdido que flota oscuramente en el río del Tiempo, Pero lo he visto a menudo, envuelto en una bruma violeta y brillando débilmente al fondo de un sueño borroso. Había extrañas torres y ríos con curiosos meandros, Laberintos de maravillas y bóvedas llenas de luz, y cielos llameantes cruzados por ramas, como los que tiemblan Ansiosamente momentos antes de una noche invernal.

Grandes marismas llevaban a costas desiertas con juncales Donde revoloteaban aves inmensas, y en una colina ventosa Había un pueblo antiguo con un blanco campanario Cuyos repiques vespertinos resuenan aún en mis oídos. No sé qué tierra es ésa… ni me atrevo a preguntar Cuándo o por qué estuve, o estaré allí. Versión de Juan Antonio Santos y Sonia Trebelt