Obstáculos lentos

Obstáculos lentos

Si el poema de este atardecer fuese la piedra mineral que cae hacia un imán en un resguardo hondísimo;

si fuese un fruto necesario para el hambre de alguien, y maduraran puntuales el hambre y el poema;

si fuese el pájaro que vive por su ala, si fuese el ala que sustenta al pájaro, si cerca hubiese un mar y el grito de gaviotas del crepúsculo diese la hora esperada;

si a los helechos de hoy -no los que guarda fósiles el tiempo– los mantuviese verdes mi palabra; si todo fuese natural y amable… Pero los itinerarios inseguros se diseminan sin sentido preciso. Nos hemos vuelto nómades, sin esplendores en la travesía, ni dirección adentro del poema.

De “Reducción del infinito” 2002