Bajo un cielo extraño sombra rosas sombra sobre una tierra extraña entre rosas y sombra dentro de un agua extraña mi sombra
De “Invocación a la Osa Mayor” Ediciones Hiperión 2001 Versión de Cacilia Dreymüller y Concha García
Como Orfeo, toco en las cuerdas de la vida la muerte, y ante la belleza de la tierra y de tus ojos, que administran el cielo, sólo sé decir cosas sombrías.
No olvides que también tú, de pronto, aquella mañana, cuando tu lecho todavía estaba húmedo de rocío y el clavel dormía junto a tu corazón, viste el río oscuro pasar a tu lado.
La cuerda del silencio, tensada sobre la ola de sangre, puso manos en tu corazón sonante. Transformado quedó tu rizo en la cabellera de sombras de la noche, los copos negros de las tinieblas nevaron tu semblante.
Y mi lugar no está a tu lado. Ahora nos lamentamos los dos.
Pero como Orfeo, sé junto a las cuerdas de la muerte la vida, y en mí reverbera el azulado de tu ojo por siempre cerrado.
De “El tiempo postergado” Ediciones Cátedra S. A. 1991 Versión de Arturo Parada