Tómame ahora que aún es temprano Juana de Ibarbourou
No entiendo tus palabras ni los goces que ofreces siempre para más tarde, siempre un poco más lejos, como una cena fría tras el castigo impuesto.
Sólo sé dar razón de aquí, de este momento, de tus labios frutales saliendo del invierno, de mis manos hambrientas rebuscando en el fuego, del sabor de tu espalda cuando empieza el deshielo.
Gocemos todo aquí, si puede ser ahora, lo presente y concreto, lo seguro y lo cierto, los placeres del alma con el cuerpo.
No entiendo tu lenguaje de promesas al viento.
Sólo quiero saber: ¿te quedarás más tiempo? De “Ningún mensaje nuevo” Editorial Hiperión 2008