Silueta detrás de una ventana

Silueta detrás de una ventana

Que no sepa la rosa que la miras ni sepa nunca el agua de tu sed.

Que las nubes no se sientan flotar en el azul profundo de tus sueños.

Que nunca sepa el mar que palpita tu ser al ritmo de las olas.

La montaña, que no te oiga suspirar sobre su pecho.

El bosque, que ignore que podría extraviarte.

Que no sepa la tierra cómo mirar sus frutas más sabrosas y festejen tus ojos su belleza sin que ella lo sepa.