“Es tarde para la rosa. Es pronto para el invierno.” Dulce María Loinaz
Hoy sueño que caminas a mi lado y juegan en el suelo nuestras sombras como gráciles aves sin edad. Y la sombra sin edad de tu mano acaricia un lugar en el suelo donde podría estar mi corazón. Y la sombra sin sombras de mis labios busca el lugar exacto donde dejar los besos, las palabras.
La soledad es sólo el peso de tu nombre en la memoria.