En pie de amor

En pie de amor

Es imposible contener el grito con que toda mi sangre levantada en pie de amor, atroz, enajenada, en ti se vierte en implacable rito.

Es imposible y, sin embargo, quito volumen a mi voz; la tengo atada al silencio, por siempre enajenada sangre y voz; sin plegarias y sin gritos.

Y aun siendo así, tan terca es la esperanza, tan incansable, tan rebelde y fiera, que aun en esta mudez que me sentencio

día a día se pone en la balanza, y contra la evidencia, espera: espera que tú puedas oírme en el silencio.