Un hombre entre los otros

Un hombre entre los otros

Surgiste de un taller de arquitectura, o quizá sólo fueras carpintero, o artesano, o el dócil compañero de las primeras vides. De la pura

canción del hortelano que murmura, del esclavo que espera su madero para ser conducido al matadero, a aquel lugar que tu alma se figura.

Busqué entre mis recuerdos y enseñanzas, entre mis años locos como potros, el tiempo en que creí haberte olvidado.

Me abandoné a sus gritos y a sus danzas. Tan sólo fuiste un hombre entre los otros. Pero tu nombre sigue aquí a mi lado.