Queremos alcanzar el alma de la piel. Queremos empaparnos de gozo y de sudor. Mañana Dios dirá, si hay Dios y si se digna decir alguna cosa. Bésame el corazón.
Nos teñiremos pelos, almas y corazones. Juraremos amor eterno si es preciso para ser algo más felices un instante. Ni la mejor mentira, amor, es la verdad.
«Une orange sur la table ta robe sur le tapis et toi dans mon lit.» Jacques Prévert
Son un placer muy dulce los dieciocho años. Juntos lo celebramos, amor, esta mañana. Cuando llegue la noche, si Dios y Prévert quieren, me dejarás probar tus nuevos diecinueve.
En Sinera de Munt
Cuando yo no esté aquí se habrá acabado el mundo y no habrá nunca más olor de madreselva ni el perfume tenaz de entrepierna mojada ni el aroma del vino ni el azul de la mar.
De “Vendrán meses con erre” 1982-1991