A mi corazón llamaron: corrí a abrir con vida y alma. Veo en la puerta a mi Amor con una cruz que me espanta. -Pasad, si os place, Señor, pasad, que ésta es vuestra casa; si sólo una choza es, haced de ella vuestro alcázar. Y, haciendo mi noche día, Jesús entró en mi morada; pero al entrar en mi pecho dejó la cruz en mi espalda.
Versión de L. Guarner