El domador puso su cabeza en la boca del león yo yo puse solamente dos dedos en la garganta del Bello Mundo No tuvo tiempo de morderme
Muy sencillamente vomitó rugiendo un poco de esa bilis de oro a la que es tan afecto Para que esa jugarreta resulte útil y divertida lavarse los dedos cuidadosamente en una pinta de buena sangre
A cada uno con su circo De “Spectacle” Versión de Aldo Pellegrini