Rincón del extranjero

Rincón del extranjero

Esconde la plegaria salvaje de tus ojos, tentaciones en flor. Mas di, muchacha, ¿dónde puedo morar en esta tierra? De blandas latitudes vengo; mi país desconoce los suelos calcinados, el ávido prestigio sobre cada tumba. Por mi cuerpo resbala savia diferente. ¿Amar aquí? ¿Sembrar aquí los manes del olvido? Y cuando muera, dime qué nave, qué nostalgia, devolverá mis restos al decoro y la paz de los abuelos.