Me gustó que lloraras

Me gustó que lloraras

¡Qué blandos ojos sobre tu falda!

No sé. Pero tenías de todas partes, largas mujeres, negras aguas.

Quise decirte: hermana. Para incestar contigo rosas y lágrimas.

Duele bastante, es cierto, todo lo que se alcanza. Es cierto, duele no tener nada.

¡Qué linda estás, tristeza: cuando así callas! ¡Sácale con un beso todas las lágrimas!

¡Que el tiempo, ah, te hiciera estatua!