Ligera vengas o ligera marches...

Ligera vengas o ligera marches…

Ligera vengas o ligera marches: Aunque tu corazón te augure pena, Valles y muchos soles consumidos, Oréade, deja que tu risa brote Hasta que el atrevido aire alpino Rice todo tu pelo flameante.

Ligera, ligera… Siempre así: Las nubes que ciñen los valles profundos A la hora del lucero vespertino Son los siervos más sumisos: Amor y risas la canción confiesa Cuando está el corazón más abatido.

De “Música de cámara” Poesía completa Visor Libros 2007 Versión de José Antonio Álvarez Amorós